De acuerdo a la FAO, en El Salvador la desnutrición infantil en niños menores de 5 años es alrededor del 12%. Esto sucede, por supuesto, en las zonas de mayor pobreza del país donde la canasta básica alimentaria ronda por los $108; y su salario mínimo es de apenas $81.50. En esos lugares el nivel de desempleo formal es altísimo; casi no hay fuentes de empleo con prestaciones y otros beneficios. Cualquiera que vea esos números podría llegar a una fácil solución. ¿Por qué no invitar a esas maquilas extranjeras y garantizarles que pagarán salarios de entre $150-$200 (un aumento del 245% al ingreso promedio del área)? Se les darían beneficios especiales para que pusieran guarderías y escuelas internas manejadas por ellos. Sólo imaginen a miles de personas con el doble de ingreso necesario para su canasta básica y con sus hijos bien alimentados y estudiando. Imaginen personas con beneficios de salud e infraestructuras de vivienda y comodidades como no han tenido. Las maquilas traen mejoras en calles, alumbrado y agua potable, así como atraen otros negocios por que ya hay gente con ingresos; los consumidores atraen otros negocios y esos negocios generan más empleos. Qué bonita solución y qué fácil.
Perdón, se me olvidaba que los socialistas quieren que haya salario mínimo o nada. También, no nos olvidemos que las maquilas (según ellos) son centros de esclavitud donde la explotación es espantosa. No, mejor dejemos las cosas como están, que se sigan muriendo de hambre los niños y que siga la pobreza extrema porque sin ellos los socialistas no tendrían razón de ser.
