La explosión de usuarios en Facebook en el resto del mundo, a partir del segundo semestre de 2008 es impresionante. Estas redes sociales están por definir la nueva forma de relaciones reales. Recientemente la revista “The Economist” presenta un reportaje completo del fenómeno; aquí incluyo una gráfica que ilustra el crecimiento.
Hay implicaciones muy buenas y otras muy malas. Entre las buenas se puede mencionar que estar conectado con más personas por más tiempo es muy fácil; por el lado feo, esas conexiones debilitan los hábitos y relaciones interpersonales cara a cara. Además, contribuye al sedentarismo que perjudica en alguna medida la salud.
Lo cierto es que Facebook o cualquier otra red social en línea del futuro están para quedarse largo rato.
