
Papeleta
Y ¿quién dijo que la democracia es siempre buena? Si lo pensamos detenidamente casi no usamos la democracia en la mayoría de estructuras sociales. No la usamos en la familia nuclear, en las instituciones privadas y públicas o en la mayoría de judiciales. La razones son obvias; muchas decisiones que se dejaran a la mayoría serían nefastas para el grupo y para las minorías. Los niños escogerían ingerir comida chatarra y no la nutritiva; los demandantes escogerían quitarle el derecho al único… En fin, sería un desastre. Sin embargo, ponemos un gran valor a la democracia cuando se trata de la elección de los funcionarios públicos que nos representan. Decimos que está legitimado un funcionario en su actuar si ha sido elegido democráticamente. Es una ficción que la democracia legitima el poder político o el poder en general. Y muchas veces la mayoría se equivoca. Por eso es que existen los ciclos de decisión para rectificar el error así como los principios inamovibles plasmados en las leyes.
Digamos así, no porque la mayoría decide matar a uno, está bien. Bueno, aunque algunas veces la mayoría decide bien porque ganó la pareja de Bailando Por Un Sueño, Alex y Kathleen.