Libre Albedrío #5

Los Niños del Sudan

Los Niños del Sudan

Sentamos en la aportación anterior que la ciencia toma el cerebro como una máquina. Si el cerebro es como una computadora, entonces sería lógico concluir que funcionará de acuerdo a su programación. No hay un consenso cuánto de la programación viene de fábrica (herencia genética) y cuánto es producto de la programación posterior de vida. Esta no es una información tan controversial o novedosa. La mayoría de nosotros, sin darnos cuenta, seguimos el modelo de la máquina humana para explicar fenómenos sociales.

Uno de los mejores ejemplos que conozco es la anatomía  de cómo alguien se convierte en delincuente violento. Los de la corriente del libre albedrío optan por el modelo del castigo porque la responsabilidad cae 100% en el individuo. Es la línea que acepta la pena de muerte y el encarcelamiento como un castigo. La corriente humanista optan por el modelo de la prevención, un sistema de política criminal. La pena de muerte no existe porque viola el principio de humanidad y el encarcelamiento no es un castigo sino una medida de prevención de más delitos y la oportunidad de rehabilitación.

La fórmula para construir un delincuente violento es más o menos así: poner al niño  para que crezca en un ambiente sin soporte familiar, donde hay grupos sociales que reclutan y llenan el vacío de la estructura de la familia nuclear y donde hay falta de los recursos que estimulen su desarrollo.

De aquí se desprenden tanta sabiduría popular como, “dime con quien andas y te diré quien eres”, “árbol que no se endereza crece torcido” y hasta el proverbista Salomón abona con “instruye al niño en su camino y aún cuando fuese viejo no se apartará de él.” Todo lo anterior viene de la línea que el cerebro se programa y que la programación es ambiental.

La conexión directa con el libre albedrío es que cierta gente ya nació condenada. Hace poco una persona me preguntó si yo era un títere del destino. La pregunta sólo la puede hacer una persona que ha tenido una cantidad no despreciable de éxito en varias gestiones de la vida. Desde la perspectiva del libre albedrío atribuye su éxito a su capacidad de tomar buenas decisiones. El detalle es que ser títere del destino no dice nada sobre el resultado. Perfectamente se puede afirmar que Michael Jackson fue títere del destino y que Albert Einstein fue marioneta del universo. Lo que estamos seguros es que la historia está llena de gente condenada del destino (los 6 millones de judios asesinados por los Nazis en la Segunda Guerra Mundial; los niños del Sudan). Sólo nacer en Suiza garantiza una mejor vida que nacer en África. Hay gente destinada para triunfar y otras para fracasar.

Publicado en  on Julio 5, 2009 at 8:56 pm Comentarios (1)

Por qué no hay un Michael Jackson Europeo

El Rey del Pop

El Rey del Pop

Es conocido que las mejores películas del mundo son hechas en Hollywood; que los Estados Unidos es el país más poderoso de la tierra; y que las grandes estrellas de cine y televisión no vienen de Europa. Si han visto los documentales de Michael Jackson se darán cuenta que era un despilfarrador de dinero arriba de los $30 millones anualmente. En el mundo socialista sería imposible un Michael Jackson; esos millones servirían para salud, educación y desarrollo social.

Sin Michael Jackson no habría esa música, y muchos perfectamente podrían opinar que mejor así. Lo que se les estaría pasando por alto es que la industria Jackson generó incontables empleos y riqueza en general. Además, no tendríamos el moon walk y eso sí fuera una pena.

Publicado en  on at 6:49 pm Comentarios (4)