
Opciones
Desde el inicio quiero aclarar que este tema es denso y toca una de las discusiones filosóficas más extensas y perennes donde al día de hoy no hay consenso general. Mi intención será tratar de ilustrar las posiciones y por qué cuesta tanto llegar a una conclusión. Los que creen que existe el libre albedrío se darán cuenta que no es tan fácil defender la postura y los que no creen les será difícil sostener una línea de cero responsabilidad.
No puedo dejar de mencionar que este tema tiene múltiples esferas y tintes y que, para algunos, mis simplificaciones pueden ofender a los rigurosos académicos pero mi única excusa es que sino el tema se volvería totalmente insípido para los que no les importan las abstracciones filosóficas profundas.
Sin más definamos qué es el libre albedrío con una ilustración. El joven Juan quiere ir a la universidad luego de una exitosa gestión en secundaria. De las diferentes opciones tiene un menú de 10 universidades que ofrecen las 5 carreras que más le interesan. Juan está decidiendo entre estudiar Comunicaciones, Mercadeo, Administración, Arquitectura e Informática. Finalmente decide sobre la carrera de Administración en la Universidad Pajarito.
De allí podemos decir que el libre albedrío es que una persona puede tomar un curso de acción entre alternativas usando su intelecto. Los requisitos del libre albedrío, entonces, es que sea un ente pensante (el humano), que existan alternativas y que tenga la capacidad, libertad y decida ir hacia la alternativa deseada. Si falta alguno de estos elementos no existe el libre albedrío. Por lo menos hemos definido lo que es el libre albedrío: la capacidad del humano de decidir sobre diferentes alternativas y pueda actuar hacia ésta.
En la siguiente entramos en las implicaciones de una posición y otra.
Estoy muy de acuerdo con su entendimiento respecto al libre albedrio.
Solo quisiera agregar que nuestra libertad de elegir será de acuerdo a nuestras circunstancias.
Le deseo un feliz día Sr. Parras