Generalmente la gente le tiene miedo al cambio cuando trae lo desconocido. Lo desconocido nos da miedo porque trae el peligro. El peligro nos asusta porque puede causarnos daño. Por eso el humano busca la estabilidad. En ella encuentra seguridad. Pero cuando el cambio se percibe como un salto a esa misma estabilidad, entonces se convierte en un potente incentivo o motivador.
No es que el FMLN haya sido genial al escoger ese eslogan. Su genialidad ha consistido en convencer a la población que la situación está tan mal que precisamente el cambio llevará a la estabilidad, a la seguridad. De allí la superioridad de “viene el cambio”. Mientras el mensaje de ARENA está regado por todos lados sin enfoque, “viene el cambio” resume todas las ideas y las concentra en una sola frase. No es extraño que el Frente haya mantenido la misma idea a través de este tiempo. Es tan potente la frase que hasta abarca a la gente que no necesariamente piensa que estamos tan mal; cada quien termina la frase en su mente: viene el cambio para mejorar, viene el cambio para variar, viene el cambio porque es saludable, etc. etc. etc.
Algunas encuestas dan como claro ganador al Frente para la presidencia y me imagino que los estrategas de campaña de ARENA están activamente trabajando en la ejecución de ideas que reviertan las tendencias. Es buena noticia para ARENA que las elecciones están relativamente lejos.
No me están pidiendo el consejo pero como se vale soñar, en mis próximas aportaciones plantearé la estrategia que considero puede ser efectiva contra “viene el cambio, nace la esperanza”.