En la época navideña es costumbre que pasen por TV (cable) la película “The Sound of Music” (en español “La Novicia Rebelde”, deja mucho que desear esa traducción). Una de las canciones dentro del repertorio de ésta se titula “My Favorite Things”.
La letra enseña que cuando estemos deprimidos, sólo recordemos nuestras cosas favoritas para ya no sentirnos mal. Ese consejo junto con otro que proponen la mayoría de expertos en superación personal hace un buen hábito para incorporar en el 2008.
Los expertos recomiendan llevar un diario personal por sus tantos beneficios. Se puede mencionar la práctica de la escritura que ayuda con el ordenamiento de la mente y promueve la agudez del pensamiento. También sirve como un vehículo de introspección para entendernos mejor. Otro beneficio es que permite planificar mejor el futuro con base a nuestra historia individual.
La mayoría no lleva un diario por lo laborioso del asunto. Requiere de una disciplina especial que pocos poseen. Pero esto no quiere decir que debemos descartar la idea.
Una forma interesante de sacarle provecho a las dos ideas anteriores es llevar un registro (ya no sería un diario, técnicamente hablando) solamente de aquellos eventos, situaciones o acciones que nos han dado gran felicidad. Cuando se dieran, los apuntamos en algún libro especial. Anthony Robbins lo llama “el diario de las celebraciones”. Entonces, no es necesario escribir tanto, sólo aquellos momentos especiales.
Cuando nos sintamos deprimidos o tristes podemos regresar a nuestro libro de celebraciones y recordar nuestras cosas favoritas para ya no sentirnos mal…como dice la canción.
Yo pienso que esa no es una buena solución para mi. Si yo me siento mal y regreso a leer cosas bonitas que me han pasado; me sentiré mucho más deprimida por recordar que lo tuve pero en esos momento no.
Si estoy de acuerdo con el hecho de que escribir registros de mi vida aparte de mejorar mi escritura es una forma interesante de acordarme de momentos importantes de mi vida. Pero no necesariamente deben de ser solo buenos. Lo malo es cuando tus papás registran éstos… estás frito jeje.
La última oración era: Lo malo es cuando tus papás te lo encuentran… estás frito.